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Extensión
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2 fojas
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Resumen
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Columna La Calle que aborda la parte inicial de la columna escrita por Leñero con el título Un brindis para Álvaro Uribe, aparecida en la Revista de la Universidad de México : ´Al salir de una asamblea de la academia de cine, Jorge Fans me entregó un libro publicado por Tusquets : Expediente del atentado, de Álvaro Uribe. Fans estaba entusiasmado con la novela. Quería hacer una película, mucho había oído hablar de Álvaro Uribe, aunque por dejadez o distraimiento no había leído aún sus novelas, había descubierto de golpe a un extraordinario constructor de estructuras narrativas, a un hábil tejedor de historias, a un exquisito cultivador del estilo como lo son admirables prosistas´..
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Tipo
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Artículo periodístico.
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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La calle
para el jueves tres de febrero de 2011
Diario de un espectador
El atentado de Fans y Uribe
Miguel ángel granados chapa
Ayer nos divertimos - supongo que ustedes también- con el relato de
la borrachera que se fabricó literalmente a pulso - por eso de empinar el
codo a cada vaso- Vicente Leñero, durante la comida en que conoció a
Álvaro Uribe. Leamos hoy el preámbulo de la fiesta. Es la parte inicial de
la columna escrita por Leñero con el título Un brindis para Álvaro Uribe,
aparecida en la Revista de la Universidad de México:
"Al salir de una asamblea de la academia de cine, Jorge Fans me
entregó un libro publicado por Tusquets: Expediente del atentado, de
Álvaro Uribe. Fans estaba entusiasmado con la novela. Quería hacer una
película.
Mucho había oído hablar de Álvaro Uribe - homónimo, para su
desgracia, del nefasto ex presidente colombiano- aunque por dejadez o
distraimiento no había leído aún sus novelas. Lo hice, de una sentada, con
la que me regaló Fans. Tanto que de un solo impulso fui a la librería
Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica y adquirí sus tres
novelas anteriores: Por su nombre, El taller del tiempo y La lotería de san
Jorge. Había descubierto de golpe a un extraordinario constructor de
estructuras narrativas, a un hábil tejedor de historias, a un exquisito
cultivador del estilo como lo son - admirables prosistas- Femando del
Paso, Gonzalo Celorio, Fabio Morabito.
Mi entusiasmo no me llevó a tanto como para buscar a Álvaro Uribe,
frenado por aquel añoso prejuicio de que 'es mejor leer a los buenos
autores que conocerlos personalmente', hasta que un amigo de ambos,
Gerardo Villadelángel --responsable del ambiciosos proyecto de El libro
rojo- nos puso frente a frente en el Koczka, un restaurante polaco en la
avenida Mazatlán.
Uribe resultó tan magnífica persona como escritor. Su sencillez sin
telarañas, su cordialidad exenta de esa sutil o abierta pedantería de quienes
se saben talentosos, gobernó nuestra prolongada charla. Con una cerveza
como apetitivo que abrió camino a las botellas de Concha y Toro, el tinto
chileno elegido por el sibarita Uribe, comimos sin recato compartiendo
anécdotas picantes sobre personas y sucesos de nuestro ambiente cultural.
De las tres de la tarde a la diez y pico de la noche, chismeamos más que
bebimos. No. Rectifico: bebimos más que chismeamos, porque entre los
tres se vaciaron, así de fácil, siete botellas del Concha y Toro".
A partir de allí comienza la chusca narración de cómo Leñero salió
completamente beodo del restaurante, manejó en estado de ebriedad hasta
que un taxista lo advirtió del peligro que corría al hacerlo y Leñero
convenció a un patrullero que condujera su coche para llevarlo a casa. Al
concluir el extraño viaje, apareció en escena Jesús Ochoa, el vecino-yerno
del escritor. La historia tuvo un final feliz, en cuya última escena Ochoa
firma autógrafos al patrullero y al taxista.
Es que lo reconocieron. Ochoa es el simpático y buenísimo actor que
figura en teatro, cine y televisión con alguna frecuencia sin chotearse, sin
permitirse aceptar obras para salir del paso, para no pasar temporadas
desempleado, como no es infrecuente que ocutTa. Ignorábamos que los
ligaba un parentesco, que en lenguaje común se llama político (el escritor
es el padre político del actor), y que en derecho civil se llama por afinidad,
lo que probablemente es muy exacto en este caso, a diferencia de lo que
ocurre las más de las veces. Aunque no nos competa hacerlo, felicitamos a
todos .
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Materia
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La Calle, diario de un espectador
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Persona o institución mencionada
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Vicente Leñero
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Álvaro Uribe