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Extensión
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4 fojas
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Resumen
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Censura a artistas plásticos.
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Tipo
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Correo electrónico
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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Estimado señor: "Libertad de expresión, hipocresía
del poder" Este titular lo podemos leer en la gaceta
del Club de Periodistas de México, ¿Pero que
entendemos al respecto? si la censura por parte de la
sociedad civil es tan equiparable y deleznable a la
censura del estado.
El pasado 6 de Diciembre del año en curso, se llevo a
cabo una comida en el ya citado "Club de Periodistas
de México" que realizan mes con mes, previo a la
entrega de premios del viernes 8 de Diciembre, la
temática de estos eventos es la libertad de expresión.
Fuimos invitados los artistas plásticos, César
Oropeza y un servidor Alejandro Bandala a exponer en
el evento nuestra obra, pero para nuestra sorpresa
nosotros fuimos parte de espectáculo de la censura; al
llegar a la inauguración, descubrimos que una de las
obras fue desmontada y embodegada, por orden y
criterio del director del Club de Periodistas de
México, Maurice Salum.
La obra, un desnudo masculino de gran formato,
titulada "PROMETEO" fue censurada; intimidado por la
desnudez humana, el señor Maurice director del
recinto, considero inapropiada la obra, como para
estar cerca del podio y del escenario. Lo mas
indignante no fue el hecho de la censura, si no
pregonar por mas de una hora la libertad de expresión,
sin percatarse de lo irónico de lo sucedido; por mas
que tiranizaron a los que controlan la libertad de
expresión, no pasaron mas que a formar parte de ellos.
¿Y donde quedo la libertad de expresión? ¿Es esta la
libertad de expresión que queremos por parte de los
periodistas de México? ¿Con qué criterio decidimos lo
que es correcto he inapropiado?
Nuevamente los artistas plásticos fuimos víctimas de
la censura, ¿este retrogrado sentir del pensamiento
Mexicano es parte de la actualidad?. La sonada
apertura de los medios ¿acaso no es mas que un cambio
de piel con actos de tinte moralista, para presentarse
sumisos hacia la nueva administración federal,
pensando que con esto tendrán su venia? ¿Quién mas
. /?
segurra
.....
Lo más preocupante es que solo es el comienzo de las
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cía tan sólo a fines del siglo XVIII, fue por mucho tiempo garantía de la supremacía holandesa.
Entre tanto , renació la industria papelera francesa, después de haber sufrido una crisis terrible, cuyos efectos se dejaron sentir hasta 1725. En diversos sirios, en Bretaña, en el sudeste, en el Oelfinado, en la Champaña y
en el norte, aparecieron nuevas fábricas, pero los grandes centros de Auvernia y de la Charente no recuperaron el lugar que habían tenido en el
mercado europeo. Todos o casi todos los países poseían ya una industria
nacional. En Alemania, a finales del siglo XVIII, existían unas 500 fábricas,
que producían dos millones y medio de resmas de papel al año. Y mientras que la industria italiana mantenía su actividad, Inglaterra, que a fines
del siglo XVI sólo ~ un exiguo número de molinos, poseía un
centenar en 1696, creados muchos de ellos por hugonotes franceses. En
1722 se fabricaban 300 mil resmas. En 1750, un inglés, John Baskerville,
concibió por vez primera la idea de fabricar papel vitela, sin puntizones ni
corondeles.
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Como hemos visto, los molinos de papel se multiplicaron en toda Europa
y esa multiplicación respondía a un creciente consumo de sus productos y
a una actividad cada vez mayor de las prensas tipográficas. Hubo asimismo investigaciones técnicas en esta época, en la cual se anuncia y se
prepara la gran industria. Francia, que en este terreno conservó, quizá por
mayor tiempo , los sistemas de fabricación artesanales y tradicionales, se
retrasó un tanto durante la primera mitad del siglo XVIII e intentó más
tarde reconquistar el tiempo perdido. Oesmarestz, inspector de manufacturas, secundado por Écrevisse, ingeniero formado en Holanda, incitó a
los grandes industriales de espíritu particularmente emprendedor -como
los Réveillon de Courtalin-Faremoutiers en Brie, los Annonay, los Johannot y los Montgolfier (los primeros aeronautas)- a adoptar los nuevos
procedimientos. El 26 de marzo de 1789, en vísperas de la revolución, los
Oidor, célebres impresores de París, que ya se habían esforzado por perfeccionar la prensa tipográfica, compraron las fábricas de Essonnes, donde
diez años más tarde -en la misma época en que en Inglaterra y Alemania
se buscaba el modo de sustituir la antigua prensa manipulada a brazo por
una máquina más moderna- uno de sus empleados, el tenedor de libros
Louis-Nicolas Robert, iba a construir, a su regreso de América, la primera
máquina de papel continuo. Al iniciar el siglo XIX se precisaban, a fin de
satisfacer necesidades nuevas de instrucción y de información, mayor cantidad de libros, de publicaciones oficiales y muy pronto de periódicos y,
por consiguiente, de papel. Así se explica la introducción de procedimientos mecánicos en las industrias del libro y del papel.
Lfl
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Alex Bandala,1217/00 17:59,=?UNKNOWN?Q?=BFY?= donde quedo la libertad de
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renovadas fuerzas de la censura en México.
Atentamente
Alejandro Bandala
César Oropeza
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tlingen, en 1489 en Landshut, en 1490 en Bres, en 1496 en Reudingen.
Pero los progresos eran muy lentos. Sólo hacia mediados del siglo XVI
pudo Alemania bastarse a sí misma, y Nordlingen, Ausburgo y Nuremberg dependían, todavía en 1516, de los negociantes milaneses. En el oeste
se recurría a Francia. 32 De aquí que las ciudades de las orillas del Rhin, en
las que la imprenta alcanzó tan brillante auge, siguieron siendo por mucho tiempo importadoras de papel.
Fenómeno sorprendente en verdad, pero no menos que el de los Países
Bajos, donde la industria del papel se desarrolló aún más tardíamente.
Plantin hacía traer por lo común de Champaña el papel que necesitaba.33
Los Moretus, en pleno siglo XVII, seguían comprando su papel en Francia
y los Elzevier, como consecuencia de la prohibición de comerciar con ese
país,34 se vieron obligados a cerrar su taller tipográfico y adoptaron, a fin
de continuar con el funcionamiento de sus prensas, un tamaño minúsculo
para aquella época, iniciando -a pesar de las quejas de los eruditos- su
célebre colección en doceavo. Entre tanto, no faltaron negociantes holandeses que invirtieran fondos para desarrollar las fábricas de la Charente y
se encargaron de vender la producción en toda Europa, desde Inglaterra
hasta los países del Báltico y desde España hasta los Países Bajos. Incluso
de fabricó, cerca de Angulema, un excelente papel con las armas de Amsterdam, que, como ya hemos indicado, abandonó el reino virgen y libre
de impuestos a comienzos del gobierno de Luis XIV, para volver en forma
de libros, y a veces de folletos, cuyo texto no siempre debió ser del agrado
del gran rey.
La necesidad, empero, de fabricar papel en su propio territorio no
tardó en hacerse sentir en Holanda, como había ocurrido en otras partes.
Mientras los estados prohibían en 1671 la importación del papel francés,
los neerlandeses creaban sus propios molinos. La necesidad de obtener
mayor rendimiento y de poner remedio a los caprichos de su fuerza motriz
nacional -el viento- dio origen a un invento nuevo: la sustitución de
los antiguos mazos por cilindros que, destinados a la manipulación de los
trapos, permitían fabricar más rápidamente papeles de mejor calidad. Este
nuevo método, adoptado muy pronto en el norte de Alemania, y en FranJl C. M. Briquet, Les filigranes, passim; A. Schute, "Die al testen Papiermühlen der
Rheinlande", enj Gutenberg-]ahrbuch, 1932, / pp. 44-52 y )" Papiermühlen j und
Wasserzeiche forschung", en Gutenberg-}ahrb~ch, 1934, p . 9-27.
33
R. Rooses, Christophe Plantin, 2a ed. , Amberes, 1892, pp. n6 y 123. Para los
ejemplares de regalo, Planrin compraba papel de Lyon y de Italia, de calidad todavía
su penar.
34
R. Lebegue, Les correspondants de Peiresc dans les anciens Pays-Bas, Bruselas,
1943> p. 61.
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