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Extensión
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1 foja
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Resumen
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Los ataques del expresidente Luis Echeverría hacia Jesús Reyes Heroles y David Ibarra, cuestionan la autoridad moral de Echeverría para juzgar a otros, especialmente considerando la corrupción en su administración..
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Tipo
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Artículo periodístico
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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POR MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA
Las elecciones dejan lecciones. Habrá
tiempo de ocuparnos de muchas de ellas,
las vinculadas con los resultados, que se
c,onocerán con mayor precisión tan pronto se cumplan las fases pendientes del
proceso electoral. El próximo domingo se
efectuará el cómputo, y vendrá después
la calificación de los comicios, a cargo
del Colegio Electoral. La Comisión Federal de lo mismo, en su turno, introducirá
también matices a esos resultados. En
esas oportunidades conoceremos con mayor detalle, como es necesario, lo que
sucedió en las urnas el domingo pa,sado,
además de la noticia fresca que ahora
mismo ya tenemos acerca de esa jornada.
Por lo pronto, es hora de reflexionar
en lo que ya no deja duda. U no de esos
hechos inequívocos en los que cabe detenerse es en el acto previo a las elecciones
en el que se reunieron cinco candidatos a Ja Presidencia de la República
y los dirigentes de los partidos que los postulan. Los invitó el Sindicato
Nacional de Redactores de Prensa, que por primera vez cumplió una
misión digna de aplauso en este terreno. Hace mucho tiempo qu6
organismos de esa naturaleza hubieran podido ocuparse de constituir un
espacio de encuentro entre las corrientes políticas vigentes en nuestro
país. En buena hora que lo haya hecho el sindicato de periodistas.
Doña Rosario Ibarra de Piedra, don Amoldo Martínéz Verdugo,
don Manuel Moreno Sánchez, don Cándido Díaz Cerecedo y don Pablo
Emilio Madero comieron y se retrataron juntos (don Ignacio González
Gollaz había ya partido para el San LuiJ Potosí en que reside y no pudo
por lo tanto asistir a la reunión). Es un acto simbólico, sí, y no es nada
más que eso. Pero no es menos que eso. La reunión enseña que los
candidatos oe la oposición pueden mantener un diálogo que en
oportunidades posteriores acaso se convierta en vinculación de otro
género, a fin de unir esfuerzos en pro de la democratización del país.
Nadie se hace ilusiones. Aquí no podría repetirse el fenómeno ocurrido
en algunas naciones de Centro y Sudamérica en que es posible asistir a
la integración de una Unión. Nacional Opositora. Pero sí es dable que
los candidatos ajenos al oficialismo muestren con actos su disposición al
pluralismo, y otorguen nuevos contenidos a las jornadas electorales.
Ninguno de los presentes en esa comida será presidente de la
República. Pero ello no quiere decir que su actividad haya sido estéril.
Cada uno de los candidatos opositores ha recogido ya su propia cosecha.
El ingeniero Madero concitó el interés de los estratos medios muy
golpeados por la crisis y que muestran una creciente inclinación por las
soluciones duras. Martínez Verdugo asistió simultáneamente al proceso
de integración de su partido y a su campaña electoral·, y la marcha y
mitin del 19 de junio le mostraron el satisfactorio curso de ambos
procesos. La nueva configuración social del Partido Socialista Unificado
de México, que sigue siendo urbano y también de estratos medios en su
mayoria, pero ya no exclusivamente, le dará una vitalidad nueva
también. Algo semejante puede decirse del Partido Revolucionario de
los Trabajadores, cuya candidata doña Rosario Ibarra de Piedra se
introdujo (sorprendentemente para muchos, incluido· el que habla) de
manera muy notoria en el ánimo ciudadano, y contribuyó a que ese
partido que desdeña las elecciones tuviera .una importante presencia
electoral. También don Manuel Moreno Sánchez, .como la señora
Piedra, fue ;m éandidato de mayor dimensión y presencia que el partido
que lo postuló. Es una lástima que el brutal llamado a la conciencia
priista que significó la candidatura en la oposición de un antiguo y
conspicuo miembro del partido gubernarhental hubiera sido capitalizada (y mal capitalizada) por una· .agrupación aventurera como el PSD .
Programa y candidato eran dignos de mejor partido. A su turno, don
Cándido Diaz Cerecedo y don Ignacio González Gollaz hicieron
~mpañas donde los protagonistas fueron principalmente los pobres del
campo y los marginados de la ciudad. Hay que decir, por cierto, que en
· el caso del PST la autenticidad indígena y popular de su candidato
presidencial contrasta con las finas guayaberas. y olorosas lavandas de la
mayor parte de sus dirigentes, que difícilmente concilian su origen de
clase con sus propósitos populistas de hoy.
Todos hi~ieron su trabajo. Pero éste no ha concluido. Ni tampoco
la participación electoral que concierne a los ciudadanos. No ha bastado
cori ir a votar en las elecciones del domingo paSado. Ese fue apenas un
paso en el proceso. Es, claramente, el más visible, y aquel donde la
intervención directa de los ciudadanos es más notoria. Pero todavía se
requiere el ejercicio de los derechos cívicos y políticos frente a los hechos
que sobrevendrán.
El próximo domingo, conforme a la ley, se hará el cómputo de las
elecciones. El domingo pasado se realizó ~1 escrutinio en cada casilla, y
ahora los resultados se concentrarán para iniciar el camino de su
oficialización. Las· insuficiencias, las trampas, y hasta los fraudes, no
pueden cometerse sólo en el día del depósito de los votos. También en
las etapas subsecuentes las cifras pueden ser amañadas. Es imprescindible, por lo tanto, que no se aparte la atención de los pasos siguientes,
porque el esfuerzo colectivo que culrhinó el domingo anterior podría
frustrarse por el desaseo (como diría el secretario de Gobernación) en
que puede incurrirse al manejar los resultados electorales.
La mayor parte de las trampas posibles son fácilmente detectables.
Por ejemplo, si vemos que en algunos distritos la votación es muy
cercana al ciento por ciento, tengamos la seguridad de que allí se han
rellenado urnas, porque la abstención se reparte si no de modo
uniforme, si de manera homogénea en todas las entidades del país.
Descreamos también de las elecciones donde el porcentaje de votos
anulados es mínimo. Por lo contrario, uno de los medios de estimar la
veracidad de las cifras es la cantidad de anulaciones registradas. Es
normal que las haya en número considerable. La elección no ha sido
fácil, puesto que hubo que tachar emblemas en cuatro boletas (v en
algunós casos donde hubo elecciones locales simultáneamente el número
de papeletas que cada votante debió manejar fue superior) por lo que
estadísticamente d error es altamente previsible. Sabremos también que
ha habido irregularidades en los comicios, muy obviamente, allí donde
la votación habida sea superior a 'la posible conforme al padrón. Esta
que puede parecer una aberración ha ocurrido sin embargo. Dice el
investigador alemán Volker Lehr, a este propósito:
"En los distritos de Ecatepec, Cozumel y Temax se anuló una
cantidad de votos suficientes para no rebasar el registro, pero en el
primer distrito de Veracruz, Tantoyuca, en donde había ' 124,952
electores registrados se contaron 126,919 votos válidos. De igual forma,
en las elecciones para diputados de 1970 (los datos anteriores corresponden a 1976) hubo tres y en 1973 ocho casos documentados de
sobrevotación. En ciudad Nezahualcótl -tanto en el noveno como en el
décimo distrito de la ciudad de México-, las votaciones más que
copiosas de 1973 no se corrigieron mediante la: anulación''
No bastará, por supuesto, con que sep¡tmos dónde se pudieron
.haber cometido fraudes. Es preciso ir más allá, incluso de la denuncia.
Los partidos, especialmente calificados para ello, estarán en posibilidad
de reforzar, en elecciqnes subsecuentes, su capacidad de vigilancia
justamente donde aparece con mayor frecuencia la tendencia a abultar
el número de votos. Pero, en lo inmediato, podrán buscar la anulación
de las elecciones allí donde manifiestamente haya habido irregularidades. Ello dará lugar a elecciones extraordinarias, que se pueden
fiscalizar mejor que las ordinarias. No deberá pesar en el ánimo de los
dirigentes partidarios la consideración de que la anulación supone
disminuir el número de votos de los que cuentan para la elección
plorinominal, primero porque técnicamente no hay razón para ello y
segundo porque políticamente caerían en una de las trampas posibles de
la reforma electoral. .
Las urnas se cerraron a las ocho de la noche del domingo anterior.
Pero no se agotó allí la participación ciudadana. Ésta debe seguir de
cerca el proceso electoral. Respecto de él sigue vigente el precepto
sacado de la biología de que un órgano (o un derecho) que no se usa, se
atrofia.
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Materia
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Reforma política
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Corrupción gubernamental
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Autoritarismo presidencial Liberalismo mexicano
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Traición política
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Política mexicana
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Relación entre poder y prensa
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Persona o institución mencionada
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Jesús Reyes Heroles David Ibarra Muñoz Luis Echeverría Álvarez
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José López Portillo
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Miguel de la Madrid
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PRI
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UNESCO
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Secretaría de Gobernación
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Presidencia de la República
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Liberales mexicanos