-
Extensión
-
5 fojas
-
Resumen
-
Lucha del doctor Salvador Nava Martínez, un líder cívico que encabezó un movimiento en San Luis Potosí contra el cacicazgo de Gonzalo N. Con capacidad para unir a partidos opositores y su persistencia en la lucha por la democracia en la región, a pesar de la represión y los obstáculos políticos..
-
Tipo
-
Borrador
-
Clasificación
-
UAMC.MAGC.01
-
Sububicacion
-
Sobre
-
Texto completo
-
.
. especi~l · ' pa ra. .-El No rte, edición de l 20 de febrero de 1990
El extraño .caso del doctor Nava
miguel ' á ngel granados chapa
Salvo un cataclismo --o mi nuc ias nacidas de la mezquindad -- este
de sema na habrá un candidato único de la oposición al gobierno de San Luis Po tosí . Partidos ta n distantes entre sí, por estilos y doctrina como el de Acción
Nacio nal y el de la Revolució n Democrática, o como este último y el Demócrata
Mex icano, se unirá n en una coalición, con todas las desventajas que una conjunció n de esa naturaleza representa para su propia ident idad y vinculac ión con
los electores, todo con la elevada mira de reforzar las posibilidades de los
partidos mi noritarios, para contribuir a terminar con el régi men de partido de
Estado .
¿Quién es el personaje capaz de construir una coalición de ese género,
y que posibilidades reales tiene de cumplir su objetivo?
Se trata del doctor Salvador Nava Martínez, un oftalmólogo --él prefiere
llamarse oculista,
acas ~
porque la otra denominación le parece pedante-- de 7b
años de edad, que ha dedicado casi la mitad de su vida a encabezar el más i mpartante movimiento cívico que haya florecido en nuestro país en los decenios recientes.
Definir su posició n política es fáail, aunque él mismo se rehuse a. per
encasillado e n algún cajó ideológico . Es un demócrata i nde pendiente , dotado de
u n i nnato se ntido de la justicia y capaz de concertar fuerzas diséímbolas y hasi
e ncontradas .
Su familia fue dterminante en la creación de su conciencia social . Miembrc
de una antigua estirpe potosina, su abuelo fue liberal y su padre un mé aico cha·
pado a la a ntigua -- en el buen sentido de esa expresió n--, que practicaba una
filosofía elemental, sintetizada en el letrero que sus pacientes leían, segura mente con alivio, en su consultorio : Precios según el cliente .
Esta justicia distribuitiva, practicada a escala personal, está en la
ese ncia del pe nsamie nto de Nava . Pero también lo está la i nde pe ndenc ia y el
c ulto por la libertad . Por esa raz ón no fue extraño que junto con sus hermanos,
pri ncipalmente el mayor, Manuel, participara de modo principalísimo en la lucha
nava/2
contra el cacicazgo de Gonzalo N. Santos, a mediados de los años cincuenta.
Santos fue un caso típico de revolucio nario enriquecido. Cercano a Obregón
y practicante de una relación extraña co n Calles --de complicidad a veces, de
distanciamiento opo rtun ista otras-- í'ue mie mbro del Congreso durante todo un
decenio --e nto nces estaba permitida la reelección ininterrumpida de los legisla
dores--, y jefe de una de las fracciones domi na ntes ~en las Cámaras . Hombre
dado a la viole nc ia, fue acusado de var ios asesintos, dos especialmente noto rio:
pues s us víctimas fuero n inermes estudiantes . Uno de e llos, Fernando Capdeville
f ue ultimado directamentE por Santos, como lo reconoce él mismo en sus memorias
atribuye ndo el hecho a un asunto personal, de orden se ntimental . El otro joven
victimado fue un dirigen te vasconcelista, Germán de Campo, que cayó abatido des ·
pués de uno de los muy concurridos mítines que en I~~~X 1929 eran parte de la
campaña electoral de Vasconcelos . Enemigo jurado de esta causa, Santos fue se ñaillado na turalmente como autor de este homicidio, lo que le traería graves consecuencias treinta años más tarde.
~esp ués
de que el general Saturnino Cedilla í'ue muerto ánas el intento
de rebelión co ntra el ~~li~ gob i erno cardenista, su i espacio como señor feudal
e n San Luis Potosí fue llena do por Santos, que se hizo elegir gobernador en
1943,
X~KS X~X
aunque después de concluir sumandato en 1949 continuó gobernando
a través de Ismael Salas, que había sido su tesorero y lo ree mplazó como gobernador formal, y de Manuel Alvarez, un gallero a migo suyo, al que por un acciden
te pedecido e n la pr áct ica de su oficio, apodaban El tuerto. Este era el gobernador cuando los hermanos Nava quedaron a la cabeza de un movimiento cívico
generado por el hartazgo potosino contra el sa ntis mo.
El centro de la lucha navista i n icial fue la Universidad local. A pesar
de todos los pesares, Manuel Nava, profesor de la escuela de medicina, fue elegido rector, y desde allí encabezó diversas expresiones ciudadanas contrarias
a Santos . Sin embargo, un padecimie nto cardiaco lo privó de la vida cuando ape -
·nava¡./3 ' .
na~ ~obrepsaba
el medio siglo de edad. La bander a que él hab í a enarbolada
fue
tomada por el segundo de los hermanos, Salvador, que a la sazón era miembro del
PRI, e n cuyo seno presidía la federac i ón de profesionales .
Nava tenía gran popularidad . Como oftalmólogo, prestaba sus servicios a
su clie ntela particular, pero también era parte de la incipiente medic i na so cial, que ento nc es estaba a cargo de sindicatos o de las empresas a través de
medidas de previsión social, pues el Instituto Mexicano del Seguro Social ape nas iba expandiéndose por la República . Ferrocarriles Nacionales de México,
la American ~melting and Refinning Company (Asarco), que operaba las minas de
la regió n , y varias empresas textileras, contrataron al doctor Nava para que
ate ndiera a sus trabajadores de sus problemas visuales . Como él propio médico
recuerda, eso lo puso en contacto con las necesidaes y aspiraciones de ese importante sector, que constituyó
la base inicial de su movimiento, al que
después se incorporaría n segmentos de clase media y alta de la capital potosina .
Sabedor de que era necesaria la participación política paraluchar fron talme nte contra el santismo, el doctor Nava buscó ser postulado por su partido
para la alcaldía de ~an Luis, en 1958 . Pero precisamente el santismo fue el
obstáculo para la designación lili~ deseada . Entonces, Nava organizó la Unión
Cívica, un amplio movimiento e n torno a uyo, en que figuraron personas que fuera
de esa cir cunsta nc ia no tenían filiación política, pero también panistas y co munistas, fiados de la respetabilidad del médico al que con su trabajo y con su
abundantes
voto co nvirtieron en presidente municipal, no obstante el desliegue de x~xx~x
recursos en su contra .
Poco a ntes de las eleccio nes, sin embargo, había estallado la violencia .
El 20 de noviembre de 1958, al desalojar la policía a los navistas - - ya para
ento nces se les llamaba así, con el apellido de su líder--, . u n niño, hijo de un ferrocarrilero, fue muerto, por lo que los comicios, realizados el 7 de
diciembre, tuvieron lugar co n un crespón de luto . Los inte ntos gob i ernistas
por evitar el triunfo del navismo se vieron frustrados, no sólo porque la
fuerza de ese movimiento se manifestaba incontenible, sino también po~que una
navq./4·
semana antes había momado posesión el nuevo gobierno federal, presidido por
Adolfo López Mateos . Este había siso vasconcelista en sus mocedades, había padecido por lo tanto los embates del santismo y a pesar de que ahora eran miembros
del mismo partido, aquel recuerdo y la necesidad política de todo nuevo Presidente de afianzar su propio poder, condenaron a~muerte al santismo . Todavía
se recuerda la sentencia lanzada por López Mateos contra el hombre fuerte de
San Luis, ante la protesta popular, durante su campaña, por hacerse acompañar
de ~antos : "Los caciques duran hasta que los pueblos quieren".
Teniendo como pivote la movilización navista en pos del reconocimiento
de sus triunfos electorales, el gobierno federal defebestró al gobernador Alvarez, El tuerto, con lo que se inicim la derrota del cacicazgo. Al nuevo presi dente municipal de San Luis correspondió, a su turno , acabar con una de las
más evidentes y groseras prácticas engendradas por el caciquisimo:sin que med iara razó n formal alguna, el ayuntamiento potosino pagaba a Santos una cantidad
mensual, cien mi l pesos de aquella época, que acaso equivalgan a unos trescientos millones de la actualidad, como verdadero tributo de vasallos a su señor.
¡
¡Y para colmo, se le enviaban a su finca en Tamuín! Naturalmente, el nuevo
ayuntamiento, elegido a partir de una planilla independiente,
cesó el pago de
tan onerosa prebenda, y eso aparte constituir una señal de dignidad republicana
liberó recursos para las obras y servicios públicos de que estaba tan urgida
la capital potosina.
Pero la ~XliX muy me ritoria tarea municipal realizada por el gobier no navis
ta no se debió sólo a la disposición de mayo res me dios materiales, ffiino también
al clima de cordialidad quel el gobernador interino Francisco Martínez de la
Vega, que había sustituido a Alvarez, pudo establecer en la entidad, en el pri me r momento de coexistencia de un gobierno estatal priísta con una media docena
de alcaldías i nde pe ndientes - -pues el na vismo se extendió fuera de la c~~ital --.
Pero sobre todo, el ayuntamientol958-ol prosperó por la decidida participación
nava/ 5'
de los ciudadanos. Aportaciones adicionales a las obli ga t orias~ esfuerzo persona:
no retribuido y mucho entusiasmo~ concitado por la confianza ge nerada por
Nava~
resultaro n e n unaexitosa ad mi n istración municipal . Por eso~ casi al
co ncluir la m is ma~ pareció natural el i ntento de extender la experiencia atodo
el Estado . Nueva me nte Nava inte ntó la candidatura~ esta vez a gober n ador~ a tra vés del PRI. De nuevo las f uerzas del i nmovilis mo en ese partido se le opusiero n y Nava~ tras ro mper públicame nte su credencial partidaria --después de la
c ual no ha vuelto a te ner ni nguna--se lanzó a una campaña~ i ndepe ndie nte de
con apoyo panista y sinarquista.
nue v o~
Hubo de nuevo viole ncia en! contra de sus partidarios~ se les impidió
hacer campaña a derechas~ no se les reconoció el nivel real de votos que obtu
viero n ~
fue i mpuesto otro gobernador y~ por añadidura~ Nava fue encarcelado en
el campo militar número u n o~ de la ciudad de México~ durante un mes . Al volver
a San Luis~ do nde se le tributó una inolvidable recepción~ pretendióorganizar
un partido local~ el Dempocrata Potosino . Pero el gobierno de Manuel López Dá vila~
su adversario en la elecció n de 1 9b l~ hostilizó al navis mo con cárcel y
persec usio nes hasta que los obligó a entrar e n receso~ por falta de garantías .
En 1 9e2 ~ sin embargo~ la prese ncia de otro ho mbre fuerte~ con pretensiones
caciq uiles e n la política potosina --ya las cumplía en el á mbito de l sindicalis mo magisterial--~ el profesor Carlos Jfu nguitud~ obligó a Nava a tomar de nuevo
el liderazgo cí v ico~ y por segunda vez derrotó al PRI --o por se gunda vez le re cnocieron s u triun fo--~ y ganó una vez más la alcaldía sanluisina.
Ahora~
curado de un cáncer pa n cre'atico~ gonzando de un empuje envidiable
hasta por quie nes tie nen varias décadas de edad menos que él~ se propuso constr uir una fuerza i nterpartidaria capaz de vencer una .vez más priísmo~ tan alicai
do e n la entidad después de que cayera el gobernador Florentino Salazar y lo
ree mplazara con desdoro el actual gobernante Leopoldina Ortiz Santos. Contando
co n esadebilidad~ y su propia e norme presencia~ ya mostrada al edificar la coa -
lició n ~ Nava podria alcanzar en 1991 la guber natura que se le negó treinta años
atrás.
-
Materia
-
Movimientos cívicos
-
Coaliciones políticas
-
Oposición política
-
Violenciaelectoral
-
SanLuisPotosí
-
Elecciones municipales
-
Historia electoral
-
Participaciónpolítica
-
Persona o institución mencionada
-
Salvador Nava Martínez
-
PAN
-
PRD
-
Gonzalo N. Santos
-
Ferrocarriles Nacionales
-
Adolfo López Mateos
-
Carlos Jonguitud Barrios
-
Unión Cívica Potosina
-
PRI
-
Manuel López Dávila