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Extensión
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5 fojas
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Resumen
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Luis H. Álvarez, presidente del PAN, dejó un legado complejo. Su mandato estuvo marcado por avances y desafíos, incluyendo una huelga de hambre para defender la democracia y una radicalización del partido. a pesar de la cercanía con el gobierno y críticas internas, su influencia en la política mexicana es notable y perdurable..
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Tipo
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Borrador
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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especial para El Norte, edición del 7 de marzo de 1993
Don Luis H. Alvarez: éguila
y sol de un demócrata
miguel ángel granados chapa
Hoy concluye el segundo periodo trienal en que don Luis
Alvarez presidió el Partido de Acción Nacional. Por la
impar tancia que esa agrupación tiene en la vida pública
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es el más antiguo de la oposición, y el de mayor importancia
electoral, lo que ocurre en su seno adquiere un creciente interés
público. Lo mismo acontece con sus hombres. De allí que convenga
realizar un balance de lo hecho por Alvarez en los seis años en
que encabezó al PAN.
En rigor estricto, el balance de este sexenio debe comprender
también los antecedentes de Alvarez. Sería injusto, para quienes
carguen la tinta en aspectos que juzguen negativos de su gestión
al frente del PAN , olvidar sus anteriores afanes en torno a la
democracia. Y no se explicarén sus éxitos, para qu1ienes prefieran
enfocar esos buenos resultados, sino a la luz de su biografía .
Dif1S:g±ti~
Hasta los treinta y cinco años, Alvarez fue un
típico empresario norteño. Nacido en Ciudad camargo, Chih.,
heredó la fábrica textil de su familia,
y luego de licenciarse en
administración en la Universidad de Austin, se estableció con sus
negocios en Ciudad Juárez. Allí conoció a la señorita Blanca
Magrassi, con quien se casó. Y todo hubiera transcurrido como en
tantas vidas consagradas a la generación de satisfactores
materiales, de no ser porque la amistad de Alvarez con panistas
juarenses lo aproximó a la política. Jesús Sanz Cerrada fue
candidato a diputado por el tercer distrito de chihuahua, con
cabecera en el antiguo Paso del Norte .
Invitó a Alvarez a cuidar
una casilla, como parte de un movimiento cívico que condujo al
triunfo --y al reconocimiento -- de Sánz Cerrada.Muy poco después,
Alvarez acudió a la convención estatal del PAN en la ciudad de
Chihuahua, sin estar todavía afiliado al partido. Se trataba de
elegir a quien contendería contra el candidato oficial Teófilo
Borunda. El propio don Luis ha narrado lo que allí aconteció, su
bautizo político:
"Me asomaba yo, en la capital chihuahuense, a mi primera
convención, movido más que nada por un sentimiento de
curiosidad ... Minutos antes de que se iniciara la convención fui
don luis/2
presentado con don Manuel (Gómez Morín, chihuahuense también)
qulen asistía a la misma en compañía del entonces presidente
nacional,
Ing. Juan Gutiérrez
Lascur~in.
Seguramente llevado por
la desesperación --ya que uno a uno los precandidatos a la
gubernatura habían delcinado en privado su eventual postulación -don manuel cumplió con el encargo que le encomendaron los líderes
locales, de preguntarme si estaría yo dispuesto a participar como
opción. Me defeni lo mejor que pude, esgrimiendo principalmente
los argumentos de mi falta de experiencia y de mi limitada
proyección estatal. De hecho, mi aceptación sólo la día horas
después, cuando la Convención -- influida entre otros oradores por
el popular carlos Chavira Becer r a, camarguense de origen como yo -optó por mi candidatura".
No ganó la gubernatura, pero sí reconocimiento dentro del
partido, que en 1957 lo convirtió en su candidato a la
Presidencia de la Repúbñlica. Era la segunda vez que Acción
nacional par t icipaba en esa contienda federal. La primera había
ocurrido en 1952, cuando el candidato fue don Efraín Gonzélez
Luna, que junto con Gómez Morín ejerció una gran influencia en el
pensamiento y en la acción de Alvarez.El 24 de noviembre se
realizó la votación interna, que evidenció dos candidaturas
reales, la de don José Gonzélez Torres (que sería candidato
presidencial seis años més tarde) y la de Alvarez. Don Rafael
preciado hernández, el propio jefe nacional Gutiérrez lascauréin
y Luis Castañeda Guzmén, ex rector de la Universidad de Oaxaca,
obtuvieron en la primera ronda algunos votos. Pero la mayor parte
de los convencionistas se nuclearon alrededor de Gonzélez Torres
y don Luis:
100 votos para el primero,
178 para el segundo. En
vista de la regla de que sólo dos terceras partes de los votos
deciden, fue preciso ir a una nueva ronda, en que el industrial
chihuahuense reunió 215 sufragios, contra 112 de su opositor.
González Luna lo avaló de inmediato, diciendo de él que después
de la etapa de las polémicas, habría que "pasar a la de la
construcción , con ese obrero magníf i co que es Luis Alvarez, capaz
de entender el deber político y de levantar la casa nueva, como
y a empezó a hacerlo en Chihuahua".
Los resultados o f ic i ales atribuyeron setecientos mil votos a
don luis/3
Alvarez, poco menos del diez por ciento del total, y casi siete
millones a López Mateas. Acción Nacional se negó a convalidar ese
triunfo, y aun instó a seis de sus candidatos a diputados
declarados ganadores a que rehusaran las curules obtenidas.
Cuatro de ellos accedieron, y Alvarez mantuvo la proclamación de
ilegitimidad que asestó a aquella administración.
Adscrito a partir de esa experiencia a las corrientes
abstencionistas en el PAN, Alvarez retomó la senda de la
participación al comienzo de los ochentas. En 1982 aceptó ser
candidato a senador en su entidad natal, y al año siguiente
contendió por la alcaldía de Chihuahua capital, donde ya
radicaba. Ganó la elección, y aparte la gestión eficaz y limpia
que desarrolló, convirtió la presidencia municipal en plataforma
para su proyección nacional. Encabezó una caravana por la
democracia, una larga ca,minata salida de aquella ciudad y que
llegó a Querétaro precisamente el 5 de febrero de 1986. Meses más
tarde, un nuevo y colosal esfuerzo físico sería colocado por don
Luis al servicio de su idea democrática. Emprendió una huelga de
hambre en protesta por la lesión al voto público en las
elecciones locales de su entidad natal. Lo acompañaban, desde
Ciudad juárez, el actual alcalde de esa población, Francisco
Villarreal, y el extinto médico Víctor Manuel Oropeza, asesinado
en extrañas circunstancias. Como Cristo en la montaña de las
tentaciones, Alvarez resistió cuarenta días el ayuno, que lo
colocó en el centro del interés nacional. Aunque en ese momento
su sacrificio pareció estéril, es indudable que la semilla
sembrada entponces fructificó seis añois más tarde, cuando
Francisco bario obtuvo la victoria electoral y, con ella, la
gubernatura.
A fines de ese mismo año se organizó la corriente que lo
llevaría a ser elegido presidente nacional del PAN hace seis
años. El 21 de febrero de 1987, al presentarse ante los
consejeros que lo elegirían, propuso radicalizar el partido, "la
que tiene que ver con las raices de Acción nacional, es decir con
la identidad del partido, con su propio ser en la medida en que
éste es conocido y asumido por nosotros los panistas ... es la que
permite ver más allá del interés material golpeado por la crisis
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y lesionado por el mal gobierno ... es la de quien actua con base
en lo que es, y no como respuesta o reacción a lo que otros son o
no son, hacen o dejan de hacer. la radicalidad que quiero para mi
y para Acción Nacional, es aquella que los fundadores del partido
describen al señalar que Acción nacional ten í a que emprender una
tarea más g raande que la conquista del poder, porque está en la
raíz de la posibilidad misma del poder entendido como servicio:
la de conseguir que la conciencia, que el sentido común nuestro,
y de todos los mexicanos, haga de la solidaridad el valor social
más importante".
Vencedor del nuevoleonense Pablo Emilio Madero, presidentq
que aspiraba a ser reelegido, Alvarez lo fue a su vez en febrero
de 1990, como un refrendo a su actuación durante el primer
trienio. es seguro que, si los estatutos lo permitieran, hoy
mi smo volvería a ser puesto a la cabeza de su partido. Porque con
sus claroscuros, es comprobable el asentimiento que la política
seguida por Alvarez a la cabneza del PAN ha satisfecho el interés
general de l os militantes blanquiazules.
Noes un i versal ese asentimiento, por supuesto. Ahora mismo,
este fin de semana se realizanlos trabajos de cimentación de un
nuevo partido, cuyos dirigentes lo fueron de Acción nacional.
Sal i eron de al l í, no obstante lña hondura de su raigambre, en
protesta por la actuación de Alvarez, protesta resumida en la
denuncia de una aproximación excesiva a los intereses
gubernamentales, que los disidentes entendieron como una
caludicación.
En efecto, luego de que el PAN fue pieza clave para que la
bruma electoral de 1988 no se convirtiera en tormenta, al
convalidar los resultados electorales de entonces -- a pesar de
que era "humamen te imposible" precisar los, seg·ún expresión del
propio Alva r e z-- , se evidenció un compromiso político en que el
gobierno ofreció caminar hacia la democratización de la sociedsad
con el apoyo panista. En vista de ese acuerdo, Acción nacional
esperó que la ilegitimidad de origen se convirtiera en
legitimidad por obra, pero según reflexiona Alvarez en las
postrimerías de su mandato, esa conmdición no se ha alcanzado
todavía, y queda ya poco tiempo para que sea posible.
A cambio de esa cercanía con el poder, extraña en un partido
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creado para combatir frontalmente al partido estatal, Alvarez
encontró clima propicio para que victorias legítimamenmte ganadas
fueran reconocidas. Así, en Baja california vio el PAN surgir a
su primer gobernador elegido, y a su primer senador, y en
Chihuahua apareció el segundo candidato triunfador a una
gubernatura.En parte por la coincidencia ideológica entre el
priísimo ahora prevaleciente y el panisrno, y en parte por la
fuerza política real de este partido, se realizaron reformas
constitucionales en materia económica y política sólo posibles
por la actuación conjunta de los dos mayores grupos
parlamentarios-Es que correspondió a Alvarez presidir el partido
en la hora de su mayor evolución, la que obliga a ir más allá de
la enucniaación de los principios y conduce a aplicarlos a
realiodades cambiantes y difíciles de evaluar.
Los miembros de Acción nacional --y quienes dejaron de serlo- harán la valoración de Alvarez desde el punto de vista interno.
Afuera, con todo y la innecesaria rijosidad, extraña a su
condición habitualmente apacible, que don Luis conmsagró a la
otra porción opositora, corno si ella fuera realmente su enemiga,
parece claro que los servicios de Alvarez a la democracia, desde
hace más de tres décadas lo situúan en un lugar de alto mérito y
trasce encía.
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Materia
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Periodo Trienal
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Historia PAN
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Candidatura Presidencial
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Convención Chihuahua
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Huelga de Hambre
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Proyección Nacional
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Radicalización PAN
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Cercanía Gobierno
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Evolución PAN
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Reformas Constitucionales
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Persona o institución mencionada
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Luis H. Alvarez
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Partido de AcciónNacional (PAN)
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Jesús Sanz Cerrada
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Teófilo Borunda
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Manuel Gómez Morín
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Juan Gutiérrez Lascuráin
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Carlos Chavira Becerra
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Efraín González