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Extensión
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1 foja
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Resumen
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Final del complicado proceso electoral federal de 1994 con la calificación de la elección presidencial por el Colegio Electoral de la Cámara de Diputados, estableciendo oficialmente a Ernesto Zedillo como Presidente Electo de México. Sin embargo, a pesar de la conclusión de las elecciones, el debate sobre la reforma del sistema electoral mexicano sigue siendo relevante entre las principales fuerzas políticas, organizaciones cívicas y sectores de la opinión pública. El Presidente electo reconoce la necesidad de revisar el sistema electoral. El Instituto Federal Electoral (IFE) y las autoridades vinculadas a él enfrentan la tarea de la reforma del sistema electoral, así como la transición entre el IFE actual y el resultado de la reforma. El proceso de reforma es complicado debido a la ley vigente, que establece plazos y procedimientos para el nombramiento de consejeros ciudadanos. La necesidad de reforma se combina con la urgencia de mantener el funcionamiento del IFE para abordar decisiones importantes sobre el estatus jurídico de los partidos políticos y el financiamiento público, entre otros aspectos. Los temas centrales de la reforma incluyen la equidad en la competencia, el control de recursos estatales, la revisión del papel de los medios de comunicación y la reforma de las autoridades electorales. La forma en que se abordarán estos temas en los foros de debate aún no está decidida..
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Tipo
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Artículo periodístico
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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El IFE: lo urgente
y lo importante
Esta vez no será del todo posible que la anhelada rutina vuelva alIFE, pues el debate sobre la reforma
de las elecciones sigue vivo entre las principales
uerzas políticas, múlt~'ples organizaciones cívicas y
en algunos sectores de la opinión pública. De hecho,
el mismo Presidente electo ha señalado que reconoce
la necesidad de revisar nuestro sistema electoral.
J'UAN MOLINAR. BOR.CASITAS
FINALMENTE, EL COMI'LICAD!SIMO PROCESO
FEDERAL electoral de 1994 ha llegado a
su fin con la calificación de la elecci 'n
presidencial por el Colegio Electoral de
la Cámara de Diputados. El Senado y la
Cámara de Diputados están ya instalados, y Ernesto Zedillo es oficialmente
Presidente Electo de los Estados Unidos
Mexicanos. En condiciones normales, esto significaría que las autoridades electorales deberían retornar a sus actividades rutinarias, abundantes de por sí, pero no tan agobiantes y presionadas como las de los periodos electorales. Pero
esta vez no será del todo posible que la
anhelada rutina vuelva al IFE, pues el
debate sobre la reforma de las elecciones
mexicanas sigue vivo entre las principales fuerzas políticas del país, entre múltiples organizaciones cívicas y en algunos
sectores de la opinión pública. De hecho,
el mismo Presidente electo ha señalado
públicamente que reconoce la necesidad
de revisar nuestro sistema electoral. Por
ello, aunque las elecciones han terminado, la calma que alguna vez perdió ellFE
todavía no volverá. Por el contrario, el
IFE y las autoridades a él vinculadas, como el secretario de Gobernación, que
preside su Consejo General y la Cámara
de Diputados, que decide cómo se integrará el Consejo General del IFE a partir del 30 de noviembre, escasamente
tendrán un momento de respiro antes de
tener que afrontar dos aspectos relacionados con la autoridad electoral: el de
su reforma, que es el más importante, y
el de la transición entre el actual IFE y
lo que resulte de su reforma, que es el
más urgente.
El carácter especialmente complicado
del proceso de reforma del IFE se debe a
que la ley vigente complica mucho la operación de esta reforma. Por un lado, de
acuerdo con la ley vigente, el nombramiento de los seis consejeros ciudadanos
que participaron en la organización de la
elección desde el 3 de junio de este año se
vence el día 30 de noviembre de 1994.
Después de esa fecha, la Cámara de Diputados tiene que ratificar a los consejeros
actuales o elegir nuevos. En cualquier caso, los nuevos nombramientos ya no serían provisionales, sino que tendrían una
duración de ocho años. Este procedimiento no sería complicado, de no ser porque
no resulta muy congruente nombrar o ratificar consejeros para ocho años cuando
se parte de la idea de que en unos cuantos meses se deberá reformar el IFE, y de
que es muy posible que las reformas afecten la integración y funcionamiento del
Consejo General, y el papel de los propios
consejeros. Este problema puede resolverse si la Cámara de Diputados aprobara con prontitud una reforma al Cofipe
que permitiera ratificar a los consejeros
actuales, o nombrar nuevos si fuese necesario, pero sólo por un periodo provisional, mientras se decide la reforma de la
institución.
Por otra parte, esta solución de excepción se hace necesaria porque el IFE tiene que ser reformado, pero con el motor
andando. Esto se debe a que la ley electo-
ral vigente aún señala alIFE una serie de
actividades y decisiones importantes que
se deberán tomar en las próximas semanas y meses. Estas decisiones tienen que
ver por ejemplo, con el estatus jurídico
de los partidos políticos con menos del uno
por ciento de la votación, con el financiamiento público de los partidos y con otros
aspectos importantes de la vida partidaria mexicana. El mejor tratamiento de estas cuestiones se favorecerá si el IFE está
debidamente integrado y funcionando con
certidumbre.
Sin duda alguna, el gobierno entrante y
la Cámara de Diputados recién inaugurada tienen otros asuntos de mayor prioridad
en sus agendas, como la integración misma
de los equipos de gobierno, la puesta en
marcha del presupuesto fiscal de 1995, y
el lanzamiento de los programas prioritarios de gobierno, pero de cualquier manera creo que la Cámara y la Secretaría de
Gobernación tendrán que aplicarse a lata·
rea de proveer las condiciones adecuadas
para la transición entre el IFE actual y lo
que resulte de su reforma.
Además, si se atiende bien este asunto
de la transición del IFE, se estarán creando las condiciones adecuadas para canali
zar su reforma. La agenda de reforma a '
no está totalmente definida, aunque pare·
ce centrarse ya en cuatro o cinco asunto
bien reconocidos:
tequidad en los términos de compe
tencia,
tcontrol de recursos estatales,
trevisión del papel de los medios de co·
municación, y
treforma de las autoridades electorale
Lo que no se ha decidido todavía es, pre
cisamente, cuál o cuáles serán los foros e
los que habrán de ventilarse y procesars
estos temas de reforma. Creo que si los pro·
blemas de corto plazo dellFE se atiende
con prontitud y aseo, el propio IFE podrí
ser uno de esos foros.
Si no se hiciera así, la Cámara de Dipu
tados y la Secretaría de Gobernación co
rrerían el riesgo de afectar el sano desa
rrollo de una institución de por sí delic
da y vulnerable, y expondrían la reform .
del sistema electoral a un fracaso estrep ·
toso. Ni modo, hay veces en que resulta ·
dispensable anteponer lo urgente a lo ·
portante.
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Materia
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Ernesto Zedillo, expresidente Electo de México.
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Persona o institución mencionada
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Conclusión del proceso electoral federal de 1994 y establecimiento de Ernesto Zedillo como Presidente Electo.
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Debate continuo sobre la reforma del sistema electoral mexicano.
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Desafíos y procedimientos relacionados con la reforma del IFE.
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Transición entre el IFE actual y el resultado de la reforma.
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Temas clave de la reforma electoral, como la equidad en la competencia y el papel de los medios de comunicación.