-
Extensión
-
2 fojas
-
Resumen
-
El mismo lunes en que se abrió la reunión episcopal, una suerte de obispos laicos se congregaron también : era el centenar y medio de los.
-
Tipo
-
Publicación La Jornada
-
Clasificación
-
UAMC.MAGC.01
-
Sububicacion
-
Sobre
-
Texto completo
-
1~ PLAZA DOMINICAL
"iguel Angel Granados Chapa
1 El acierto de Aspe
1 Dos reuniones episcopales
e seguro, guardianes del bue11
nombre de México en el extran·
)
jero, como Romeo Flores Caba·
lero o Agustín Basave, rebatirán las e::l·
~resiones -de Pedro Aspe ante lm
7hicagn boys, de igual modo que comba·
en a Jorge Castañeda, Adolfo Aguila1
~inzer y Lorenzo Meyer por denigrar s
~éxico en el extraniero. Pero serán ta11
EL PAIS
w
o
..J
con el secretario de Haenda como lo son con los académi. citados, porque aquél y éstos
ertan en sus señalamientos sobre
vida pública mexicana.
Satisfecho de su participación en
junta que el Banco Interamericano
Desarrollo efectuó en Nagoya, y
los avances para contratar nueva
Aspe voló a Chicago para
nirse con la comitiva presidencial.
egó de muy buen humor, ánimo
de la comunicación con
norteamericanos, que siemagradecen un chiste como eno como remate de un buen
. El secretario mexicano de
I<ll,i<;;uua, orgulloso de poder por fin
con personas inteligentes,
lo subrayó, lanzó jokes a diesY siniestro (bueno, no: nada más
diestro, pero abundantes). Practicó
autocrítica, y atribuyó, conforme
credo privatista, a las burocracias
bernantes la autoría del desastre
tec,:m<>m:tco mexicano. Si sólo hubiera
do que otros factores, ajenos
al gobierno (como la fuga de dólares
y los lamentables términos del intercambio internacional) algo contaron
en la desgracia nacional, su crítica
hubiera sido por completo certera. Y
además hubiera podido aplicarla no
sólo al pasado, cuando gobernaron
los políticos bebedores de tragos gratis, sino también al presente, regido
tecnócratas que toman bebidas
t y las pagan. Porque si en esas
conductas se diferenciaban, en los
resultados de sus políticas económicas los de antes y los de hoy son exactamente iguales. Los del ayer
felizmente superado juraban que su
gestión era fructífera y patriótica y
menospreciaban a quienes no lo
creyeran, como los de hoy. Y en el
futuro no faltará algún funcionario,
importancia eminente en ese
por venir, incipiente cuadro
en esta hora, que haga la acerba censura de los errores que cometieron al
comenzar esta década quienes manejaron las finanzas con tan deplorables resultados.
Aspe se reunió con académicos y
empresarios en la ciudad de los lagos
y los vientos. Tan entusiasmado esa, que debieron interrumpirlo en
su perorata, que se prolongaba en
'""""o•v y en donde expuso las causas
de la política de privatización con
simplismos asombrosos, quizá necesarios para ilustrar algunas de las
causas de las desincorporaciones
pero que, por un lado, eran en el meor de los casos medias verdades y,
por otro lado, no contribuían a prestigiar a la clase gobernante mexicana. Juro que no intentaré aquí la
ardua tarea de defenderla de los juicios que uno de sus miembros virtió
en el exterior acerca de ella. Pero sería sano que los partidarios de lavar
la ropa sucia en casa le lanzaran los
reproches consabidos, porque a menos que se crea que por magia se
transformó la estructura administrativa mexicana, y quienes la operan,
el buen nombre de México (así se
dice, ¿no?) quedó por los suelos.
Adicionalmente, hay que reprocharle a Aspe que actuara en sentido
contrario a su jefe, el Presidente de
AFICIONADO
El director general del Metro, Emilio Mújica Montoya, en el partido Pumas-Monterrey en
el estadio de CU • Foto: Fabrizio León
en la misma ciudad, como lo había
hecho en otras de Canadá y Estados
Unidos, se esforzaba por lo contrario, por mostrar una imagen de respetabilidad y seriedad, dotes que
hacen de los mexicanos sujetos confiables de una negociación internacional.
Al justificar la privatización de
empresas el secretario de Hacienda
contó sólo la mitad de la historia,
como suele hacerse para cargar las
tintas en la incapacidad administrativa gubernamental. Informó a su
entusiasmado auditorio que el gobierno debió vender Focolare, un
restaurante de lujo, porque cayó en
quiebra a causa de que los políticos
que allí comían y bebían tragos, no
pagaban sus cuentas. El asunto es
menos pintoresco y algo más complicado. Ese restaurante formaba parte
de una empresa que incluía otros establecimientos y era propiedad del
señ.or César Balsa. En 1967, la empresa privada quedó en bancarrota, y
el gobierno constituyó, con ella y
otros activos, Nacional Hotelera,
cuyos establecimientos más conocidos eran los hoteles Presidente y el
Del Prado. En 1985, una vez concluida la venta de las empresas que
fueron propiedad de los bancos, el
gobierno siguió con otras, apetecibles para inversionistas particulares.
El grupo Turna!, de cuyo consejo de
administración era presidente Agustín F. Legorreta, adquirió esa cadena
hotelera, la segunda en importancia
en México. Ya que el asunto fue aludido por el secretario de Hacienda,
es oportuno solicitar que se explique
quiénes se emborrachaban con cargo
al fisco, si eso es verdad; y también
que se informe de los términos de la
desincorporación, pues en aquel momento quedó la impresión de que se
trataba de un negocio de saliva, en
que la operación de los hoteles y restaurantes sería bastante para cubrir
los créditos gubernamentales con
que se compró la holding turística.
El Presidente de la República, por
su parte, insistió en todos los puntos
de su gira (primera a Canadá, el
enésima a Estados Unidos, en que su
gobierno busca ciertamente un beneficio para nuestro país al proponer
un Tratado de Libre Comercio, pero
que no estaría dispuesto a pagar un
precio muy elevado por ese acuerdo,
consistente por ejemplo en admitir
en México plantas industriales que
ensucien el aire, el agua o el suelo. O
sea que México no estaría en situación de convertirse en backyard de
sus vecinos norteños, el patio trasero
donde se arrojan los trebejos y los
desperdicios. Fue asimismo enfático,
en sus encuentros con mexicanos, en
reiterar el deber mexicano de proteger a sus nacionales en el extranjero,
para evitar que sean conculcados sus
derechos humanos. Habiendo vuelto
ayer por la tarde a suelo mexicano, es
posible que el Presidente formule un
balance de su viaje, al que nos remitiremos para examinar sus resultados.
Tal política de derechos humanos
fue explicada aquí, por el responsable de aplicarla, a un auditorio sui
géneris: el doctor Jorge Carpizo acudió el jueves 11 ante la Conferencia
Episcopal Mexicana, reunida para
recordar, con anticipación, el centenario de la encíclica Rerum Novarum
(de las cosas nuevas) y también para
reforzar la exigencia eclesiástica de
un nuevo status jurídico. La presencia de Carpizo fue uno de los muchos
gestos de acercamiento explícito
practicados por el gobierno. Para
usar la metáfora con que el próximo
nuncio del Vaticano en México, el
hasta ahora delegado apostólico ante
la Iglesia mexicana, y representante
papal ante el Presidente Salinas
pintó el estado de la cuestión, se ha
pasado ya de las citas clandestinas,
en lugares secretos, como cumple al
adulterio, al estado más discreto
aunque igualmente impuro, del concubinato, del matrimonio salvaje,
(wild marriage, dijo Prigione en inglés, con la .sensibilidad que le ha hecho progresar tanto con el actual
gobierno). De allí se debe pasar, sostienen el virtual nuncio y el Episcopado, a la sacramentación de ese
Semana de estudio sobre doctrina
social de la· Iglesia: así estaba definido el cónclave episcopal. La coincidencia de que a mitad de dicha
semana se recordara a Emiliano Zapata, en el aniversario de su asesinato, y de que ello provocara
movilizaciones de grupos campesinos, abrió la excepcional circunstancia de que la Iglesia, si como se
advierte está resuelta a tomarla, dijera una palabra sobre la adversa
suerte de los campesinos mexicanos,
especialmente golpeados por una política económica que cree que la letra
del privatismo sin subsidios con sangre entra. En vez de un acercamiento
pastoral al tema del campo, el irredento vocero episcopal Genaro
Alamilla prefirió el chismorreo frívolo sobre el ejido, lo que le mereció
pronta respuesta de agrupaciones
campesinas. Antes, el ex obispo de
Papantla había tenido la osadía de
llamar canallas a quienes se oponen a
una nueva situación jurídica de la
Iglesia y estorban al Presidente para
que dé velocidad a esa decisión.
Véase la intolerancia que aplicarán
los gobernantes eclesiásticos tan
pronto crezca su poder temporal.
El mismo lunes en que se abrió la
reunión episcopal, una suerte de
obispos laicos se congregaron también: era el centenar y medio de los
miembros del Consejo Político Nacional del PRI. Instalado con solemnidad el 4 de marzo, empezó sus
tareas sustantivas el 8 de abril. Si el
propósito es hacer de ese cuerpo un
órgano deliberativo, una especie de
parlamento interno del PRI, costará
trabajo que sus miembros se desentuman, que dejen de atenerse a la instrucción previa, único terreno en que
la mayor parte de ellos ha solido moverse. No fue, sin embargo, pobre el
saldo de esta inicial reunión. Claro
que, como en toda junta para hablar
y oir, hubo desbarramientos (como
el del abogado Jesús González Gortázar, afanoso por hacerse notar en
su inútil intento de ser candidato a
senador por Jalisco); pero asimismo
hubo voces como la de Cuauhtémoc
Betanzos, líder juvenil de. UNE, que
instó a que se discutan de verdad temas relevantes; la de la senadora Julieta Guevara, quien propuso
expresar apoyo priísta al Presidente
Salinas en la negociación comercial
en que se empeñ.a; y la de Arturo
Romo, que empujó esta resolución
con razones tan de fondo como las
inicialmente manifestadas.
El profesor Enrique Olivares Santana, que vuelve a la política encargado de la comisión nacional
electoral del CPN, pidió time (aunque él, a diferencia de sus colegas y
jefes más jóvenes, habla en español),
y el Consejo obsequió su solicitud:
por ello, las candidaturas del PRI al
Senado, la Cámara y la Asamblea se
resolverán formalmente sólo en
mayo. Con su pulcritud característica (la elección presidencial de 1982,
que le correspondió organizar como
secretario de Gobernación no fue objetada por ningún partido), Olivares
Santana contribuirá a decisiones políticas maduras, en el entendido de
que, como escribió Heine, "el
tiempo se venga de las cosas que se
hacen sin su colaboración''.
-
Materia
-
Romeo Flores Caballero.
-
Agustín Basave.
-
Pedro Aspe.
-
Jorge Castañeda.
-
Adolfo Aguilar Zinzer.
-
Lorenzo Meyer
-
Persona o institución mencionada
-
El acierto de Aspe