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Extensión
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2 fojas
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Resumen
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Columna La Calle que aborda la obra de Sergio Ortiz Hernán en relación con el tren, escribió y López Ve/arde también se subió al tren, un ensayo sobre el autor de ´La suave patria´, donde se recuerda que en la inmensidad del territorio mexicano ´, además está Mariano Azuela, creador del ferrocarril como personaje en las letras mexicanas, Azuela se formó, de modo simultáneo, como médico y como escritor, una de las primeras presencias literarias en su obra está la campana, en 1909 había vuelto a su natal Lagos, en los Altos de Jalisco, pone a uno de sus protagonistas a bordo : luego de un fatigante recorrido ferroviario por tres días..
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Tipo
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Artículo periodístico.
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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La calle
para el jueves 16 de diciembre de 201 O
Diario de un espectador
El ferrocarril literario
Miguel ángel granados chapa
Aunque es economista, a Sergio Ortiz Hemán los ferrocarriles le
interesan no sólo como medio de transporte, Además de libros construidos
a partir de su perspectiva profesional, escribe otros a la luz de la literatura.
Desde ese punto de mira escribió Y López Ve/arde también se subió al tren,
un ensayo sobre el autor de "La suave patria", donde se recuerda que en la
inmensidad del territorio mexicano "el tren va por la vía/ como aguinaldo
de juguetería". Y ahora, al cabo de una exhaustiva lectura de las novelas y
relatos de ese médico provinciano ha dado a la luz su obra crítica y
biográfica titulada Mariano Azuela, creador del ferrocarril como personaje
en las letras mexicanas.
Es una lástima que cerebros de muy corto alcance y manos muy
largas hayan cancelado los trenes de pasajeros en México, dejando a salvo
sólo un par de líneas turísticas, como el que desciende de la sierra
tarahumara a la costa sinaloense, el Chepe, el Chihuahua-Pacífico. De lo
contrario, se disfrutaría doblemente la lectura, a bordo, de la obra de
Azuela y la de este amoroso destilado que es el libro de Ortiz Hemán.
Azuela se formó , de modo simultáneo, como médico y como
escritor. Para ejercer aquella profesión hizo estudios universitarios, no para
la segunda, en que sólo sus lecturas, su talento y su constancia lo hicieron
florecer. Era un joven interno en el hospital de Guadalajara cuando publicó
sus primeras narraciones y estampas, agrupadas después en el libro
Impresiones de un estudiante y aparecidas una a una en el periódico Gil
Bias cómico. De uno de esos relatos, "La campana sonó" proceden estas
líneas, descubietias por Ortiz Hemán como la primera presencia ferroviaria
en la literatura del primer Mariano Azuela:
"La campana sonó, y de los émbolos por entre las ruedas delanteras
salió un chorro blanco de vapor de cada lado de la locomotora. El
movimiento de la estación alcanzó su mayor grado; vénse las cabezas
apiñándose frente a las ventanillas de los coches por donde asoman caras
con las más variadas expresiones : tristes y llorosas las unas, sonrientes
otras, muchas impasibles; blanquean los pañuelos, manos que se estrechan
con efusión. Entre los murmullos de voces percíbanse las recomendaciones
de saludos y los llantos más comprimidos. Chocan las cadenas, las ruedas
giran, balancéanse los coches y el tren marcha dejando un hormiguero de
gente sobre el patio de la estación"
Más de una década después, en 1909, cuando Azuela había vuelto a
su natal Lagos, en los Altos de Jalisco, pone a uno de sus protagonistas a
bordo: Sintetiza Ortiz Hem~n: "Luego de un fatigante recorrido ferroviario
por tres días, un obrero textil y su joven amante llegan a Rincón Grande,
' famoso por suelo y ambiente', prop1c10s para sanar a los tísicos. El
trabajador está en las últimas, pues es víctima del polvillo de algodón ' que
a la fuerza se mete ·a las narices, a la boca y reseca la garganta', de todos
los operarios" .
. El propio Azuela hace hablar a su protagonista:
"--¡Qué sed!. El polvillo me ahoga, que se paren las máquinas, que el
maquinista cierre el vapor. Pero no, no puede ser, dice ese señor gordo y
colorado que va pasando muy contento. (Y el recuerdo persiste en la
agonía) : mi vecino está tosiendo, tose mucho desde que empezó a toser y
escupió sangre; desde que se le llenó la boca de sangre no ha dejado de
toser.
" !Pobre, cómo se ha enflaquecido!."
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Materia
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La Calle, diario de un espectador
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Persona o institución mencionada
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Sergio Ortiz Hernán
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Mariano Azulea