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Extensión
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1 foja
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Resumen
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Plaza Pública relativa al desarrollo que ha tenido la muerte del abogado y político Mario Colín, comenzando con que fue un persistente difusor de la cultura en el estado de México, secretario particular de Alfredo del Mazo, lo curioso es que había reunido también una fortuna, fue asaltado y falleció varios días después de que sus agresores lo hirieron, para concluir el presunto asesino material es una persona que no se llama como dicen sus delatores que se llama, y que participó en actividades guerrilleras en Guerrero, el enredo envuelve situaciones gravísimas por la relevancia de los personajes, y por las circunstancias presentes en la comisión del crimen y en su persecución el asunto es muy llamativo, muy lamentable actuación de las corporaciones policiacas, que infringen la ley casi alegremente, sin que la buena voluntad de sus jefes, no se aspira a que el crimen quede impune en aras de la pureza constitucional, pero si la propia agencia encargada de perseguir los delitos pone el mal ejemplo de incurrir en abiertas violaciones a la legalidad..
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Tipo
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Artículo periodístico
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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unorr1ásuno
4 • martes 3 de mayo de 1983
Plaza pública
~El homicidio de Mario Colín
~Algo (sórd;do) flota sobre el agua
· Miguel Angel Granados Chapa
La muerte del abogado y polltico Mario Colfn excede los
limites de la nota roja. Fue así desde un principio, cuando
quien fuera diputado federal por tres ocasiones fue bateado cerca de su casa en Cuernavaca. Pero lo es más en vista del desarrollo que el asunto ha tenido.
Los personajes involucrados harfan,de por sf, fascinante
esta historia. La víctima, Colín Sánchez, fue un persistente
difusor de la cultura de su entidad natal, el estado de México. Sirvió a varios gobiernos en ese lugar, en una curva tan
amplia que comprende desde el primero hasta el segundo
Alfredo del Mazo, con más de 30 años de diferencia entre
una y otra circunstancias. Del primero fue secretario particular, en la segunda mitad de los cuarentas, y al comenzar
el gobierno del segundo quedó a cargo de la Secretada de
Educación -local, un puesto de gran relevancia, porque el
sistema escolar del que se responsabilizan las autoridades
locales excede en número e importancia al que ejerce allí el
gobierno federal. Probablemente por desacuerdos pollticos, Colín renunció y puso fin, al menos en apariencia, a
una carrera que se inició como juez en Tlalnepantla y lo
llevó tres veces a la Cámara federal. Había reunido también
una fortuna, al punto de que había adquirido una hacienda
(que vale decenas de millones de pesos) donde se concentrarla la riqueza cultural que reunió sobre el estado de
México, para legarla a los pobladores de su solar nativo.
Desde hace unos 30 años, Colín compartía su vida con
Marfa Asúnsolo, una figura legendaria en las ·artes mexicanas. Nacida en Chilpancingo, se ha escrito de ella que "no
hay mujer mexicana en el .siglo actual que haya inspirado
mayor número de obras de arte". Le hicieron, en efecto,
retratos o esculturas Siqueiros, Diego Rivera, Juan Soriano, Jesús Guerrero Galván, Raúl Anguiano, Carlos
Orozco Romero, Federico Cantú, Jesús Escobado, Nefero,
Marra Izquierdo, Antonio Peláez, D'Cavalcanti, Enrico
Sanpietro, Ignacio Asúnsolo, Luis Ortiz Monasterio y Octavio Ponzanelli.
Colln fue asaltado y falleció varios días después de que
sus agresores lo hirieron. Lo auxilió su amigo el doctor Luis
Fermfn Cuéllar, polltico también, que figuró en la Confederación Nacional de Organizaciones Populares y hasta este
m'omento era funcionario del gobierno de Morelos, pues se
trata de una persona muy allegada al gobernador Lauro Ortega. Este médico fue detenido en Cuernavaca por la Policfa Judicial de la ciudad de México, acusado de ser
cómplice de Agustfn Diener, hijo de María Asúnsolo, a
quien la propia policía judicial ¡¡cusó de haber instigado la
comisión del homicidio, por razones económicas.
Para concluir el cuadro, el presunto asesino material es
una persona que no se llama como dicen sus delatores que
se llama, y que asegura no ser sobrino de sus propios dela tores, que en cambio afirman que sf es su sobrino, y que
participó en actividades guerrilleras en Guerrero.
El enredo, que serfa muy gracioso de no envolver situaciones gravísimas, ha terminado en esta fase, al modo
de las mejores comedias de equivocaciones: todos los inculpados quedaron libres ayer .
Por la relevancia de los personajes, y por las circunstan1 cias presentes en la comisión del crimen y en su persecución el asunto es muy llamativo. Debiera ser importante todo otro caso de privación de la vida de una persona . Pero
así son las cosas en nuestra sociedad. Debiera servir como
ejemplo este episodio, sin embargo, para enseñar la muy
lamentable actuación de las corporaciones policiacas, que
· infringen la ley casi alegremente, sin que la buena voluntad
de sus jefes (especialmente la de la procuradora Victoria
Adato de lbarra)'tenga la mínima eficacia contra su arbitrariedad.
Como si fuera un organismo federal, la policía capitalina
se pasea por todo el país deteniendo a los presuntos responsables de este homicidio, que sin embargo se cometió
en tierras morelenses. No aspiramos, naturalmente, a que
el crimen quede impune en aras de la pureza constitucional. Pero si la propia agencia encargada de perseguir los
delitos pone el mal ejemplo de incurrir en abiertas violaciones a la legalidad, mal se puede pedir a los ciudadanos
que cumplan sus deberes y ejerzan sus derechos. Y si para
colmo, a la arbitrariedad se añade la ineptitud, se cae en un
ridículo ue no debiera quedar impune.
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Materia
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Plaza Pública, Uno más Uno
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Persona o institución mencionada
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Mario Colin
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Alfredo del Mazo