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Extensión
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1 foja
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Resumen
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Artículo que aborda la importancia que ha tenido para la presidencia de Miguel de la Madrid que Humberto Lugo Gil, José Luis Lamadrid, Mario Vargas Saldaña sean parte del Colegio Electoral y sus actuaciones de la Lll Legislatura, y sobre todo Lugo Gil ha sido nombrado como si el Congreso fuese una dependencia del Ejecutivo, como si el Gabinete empezara ya a formarse, y es que la pesada tradición presidencialista en México ha determinado que el Congreso pierda de manera paulatina, pero segura sus facultades de cogobierno, lo que escandaliza es el hecho que se haya vuelto natural, y porque nos conduce a preguntarnos si las actuales circunstancias no harían aconsejable una revisión a fondo de las prácticas de la autoridad ejecutiva..
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Tipo
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Artículo periodístico
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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l
Semejantes méritos y características se ap recian en las biografías de quienes se co njetu ró
l que dirigirían a los priístas en el Colegio Electo ral primero y en las actuaciones de la Lll Legislatu ra después. Don Humberto Lugo Gil,
don José Luis Lamadrid, don Mario Vargas
Saldaña son políticos profesionales muy
duchos en sus menesteres. Lamadrid es, de
los tres, el que se desplaza con mayor facilidad
y rigor ppr las sendas t eóricas, sin perjuicio de
que el hacer práctico no le vaya mal. Ha sido,
.de los tres, el que mayor rango jerárquico alcanzó, pues fue subsecretario de Gobernación . Vargas Saldaña , a su turno, ha transita do por todos los ca.minos pollticos posibles,
desde la alcaldía porteña hasta -quizá- el
mayor número de delegaciones priístas que
polltico alguno haya ocupado y ejercido. Su
arraigo local sobrepasa al de sus compañeros.
Lugo Gil, en fin, aventaja a los otros en que
fue ya senador (además de haber sido como
ellos, antes,diputado). porque dirige una de las
centrales en que reposa el partido . Pero sobre
todo, porque es amigo del candidato triunfan te a la Presidencia.
No exageramos al afirmar que este último
rasgo ha sido el que definió la suerte de los
tres pollticos mencionados. Aclaremos lo obvio : las Hneas anteriores enseña1.1 que Lugo Gil
no recibió, gratis, el regalo de dirigir los traba jos diputadiles. Es un polftico de carrera , más
silencioso de lo que los estridentes desearan,
más prudente de lo que quisieran los partida -
El Congreso del Presidente
Miguel Angel Granados Chapa
rios de la audacia política, demasiado parecido
a aquel Martín Van Beuren, que encarna la
cautela en la historia polltica estadunidense .
Todo ello, pues, pero no falta de experiencia
. ni de aptitudes.
(Expliquemos, antes de seguir, lo de Van
Beuren. Presidente de Estados Unidos en los
treinta del siglo pasado, dice de él Gore Vidal,
en su prodigiosa novela Burr, que asombraba
a todos por su capacidad para no comprometerse jamás, para no afirmar o negar nunca
nada, de modo categórico. A tal punto llegaba
la fama de sus precauciones extremas, que
dos senadores apostaron una suma considerable de dinero a que uno era capaz de romper
ese rasgo del carácter presidencial y arrancarle
una aseveración inequívoca . Concertada la
apuesta, acercáronse a Van Beuren y el atrevido le preguntó: "¿Verdad, Presidente, que el
sol sale por el oriente? Reposado, repuso el hijo natural del coronel Aaron Burr: "Eso he
oído decir; pero jamás me levanto temprano y
no he podido verificarlo por mí mismo").
El caso, sin embargo, es que Lugo Gil ha sido nombrado como si el Congreso fuese una
dependencia del Ejecutivo, como si el gabinete empezara ya a formarse. No es que ello nos
escandalice. La pesada tradición presiden cialista en México - cada vez más lejano
nuestro sistema del parlamentarismo que por
lo demás no dejó experiencias aprovechables
cuando actuó exacerbado entre nosotros-,
ha determinado que el Congreso pierda de
manera paulatina, pero segura sus facultades
de cogobierno. Pero si nos escandaliza que el
hecho se haya vuelto natural, y porque nos
conduce a preguntarnos si las actuales circunstancias no harían aconsejable una revisión a fondo de las prácticas de la autoridad
ejecutiva.
.
A nadie se le oculta la gravedad de la crisis
mexicana de hoy. No estamos cerca, como
quiere la interesada propaganda estadunidense, ni del fondo ni de la revuelta social. Pero si
·parece indudable que la magnitud y la naturaleza de nuestras dificultades de hoy, exceden
a cuantas hayamos enfrentado antes, aun
cuando estuvo en juego la existencia misma
del país. Un hombre solo, como es el Presidente entre nosotros, debe llevar por lo mismo
una carga de tal modo pesada que. se entiende
cuando sus hombros ceden ante fardo tan
enorme. Es cierto que cuenta con colaborado res. Pero ordena nuestra tradición que se
plieguen, como regla de observancia virtual mente universal , a las decisiones o indeci siones, las ganas y los antojos de los presidentes, que éstos no están por lo tanto , en aptitud
de contrastar verdaderamente sus opiniones
con las de otros , qu e no se avienen a encarar
su responsabilida d .
Hace tiempo oí de un secretario de Estado
alabar la libertad que ·el ·preside.nte López Portillo confiere a sus colaboradores para expresar sus criterios. Y pensé y dije, sin embargo
que es fácil otorgar esa libertad, a sabiendas,
aunque ello no se articule ni se manifieste, de
que los secretarios dedican buena parte de su
atención y su tensión a adivinar lo que el Ejecutivo desea.
Nadie quiere un Presidente prisionero ni de
su gabinete ni del Congreso . Al contrario, justamente la dimensión de la crisis a que nos referimos exige una fortaleza en la institucrón
presidencial como nunca la hayamos logrado.
Pero un componente de esa vigorización debiera ser- la posibilidad de que la opinión del
Ejecutivo no se convierta de modo automático
en decreto, sino que pueda ser matizada, y
aun modificada por opiniones que polfticamente valgan como la suya .
Amigo de la infancia de don Miguel de la
Madrid, como sus primos los Rojo lugo y los
Lugo Verduzco, Lugo Gil será un colaborador
del Ejecutivo, no la cabeza de la principal
Cámara del Congreso de la Unión. Que la nación se los demande.
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Materia
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Periodismo
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Persona o institución mencionada
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Miguel de la Madrid
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Humberto Lugo Gil