-
Extensión
-
1 foja
-
Resumen
-
Aún con los obstáculos que el canal padeció, han llegado a un año más de vida, de batallas, que ganaron para beneficio de todos. Siguieron trabajado a base de honradez, haciendo hasta el final del sexenio..
-
Los lectores de habla hispana conocerán en breve, gracias a la editorial Fondo de Cultura Económica, once ensayos de Elías Canetti, traducidos por Juan José del Solar. Artículos a lo largo de cuatro décadas, los temas ahí los temas tratados por el nuevo Nobel de Literatura abarcan desde el análisis de los proyectos arquitectónicos que entusiasmaban a Hitler para Alemania, hasta el desmontaje de los diálogos de Confucio ; escribe tanto del significado de llevar un diario íntimo como de la conducta del Tolstoi senil..
-
Tipo
-
Artículos
-
Clasificación
-
UAMC.MAGC.01
-
Sububicacion
-
Sobre
-
Texto completo
-
-
EL CANAL 13 CELEBRO .13 ANOS DE VIDA
En medio de festejos, que fueron interrumpidos por
la lluvia, el Canal 13 celebró el 13 aniversario de su
fundación, el 13 de octubre.
Margarita López Portillo, directora General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC) presidió la fiesta
de "cumpleaños", y felicitó a los funcionarios, técnicos,
trabajadores y demás personal, exhortándolos a continuar con la labor de llevar diversión y cultura a los televidentes del país, como hasta ahora se ha hecho.
"Aún con los obstáculos que el canal padeció, hemos llegadq a un año más de vida, de batallas, que hemos ganado para beneficio de todos. Hemos trabajado
a base de honradez, y lo seguiremos haciendo hasta el
final del sexenio. Seguiremos trabajando como hasta
ahora, ya sin temores, porque hemos trabajado bien y
así continuaremos", dijo la directora de RTC.
Enrique Vida! fue el elegido, por Jacobo Moret, director de Relaciones Públicas y Prensa del Canal, para
leer un mensaje de agradecimiento a Margarita López
Portillo, por el apoyo y la confianza que ésta ha proporcionado a todo el personal del Canal del Estado.
A los trabajadores y técnicos con 1O a 13 años de
actividad dentro del Canal oficial, se otorgaron diplomas y medallas en reconocimiento a su labor.
En la mesa de honor, además de Margarita López
Portillo, estuvo Claudia Fa rlas, director general de Corporación Mexicana de Radio y Televisión (Canal 13), y
otros funcionarios.
Amenizaron el XIII Aniversario del Canal varios grupos musicales, además de varios artistas que han tomado parte en diversos programas: Marga López, Enri-
que Polivoz, Héctor Lechuga, Chucho Salinas, Enrique
Lizalde, Jaime Moreno, María Teresa Rivas y Aarón
Hernán, entre otros.
Durante el día , fue mencionado en los programas de
televisión Pancho Aguirre -ya fallecido-, en reconocimiento a su labor como fundador y director de la estación televisara.
"Estamos muy contentos de cumplir un año más de
activida.des; el canal está · marchando perfectamente
bajo la dirección del doctor Claudia Farías", expresó
Margarita López Portillo.
·Entre los asistentes destacaron Sally de Perete, locutora de " Marquesina" y "Tribuna Pública", que realizó varias entrevistas con los invitados al festejo: Angel
Fernández, Patiy Panini , Sergio Romano, Luis G. Basurto y Tere Vale.
SECRETARIA DE GOBERNACION
OIIHCCION GENfiiiAL Di "ADID HliY t'itON 'f CINUUTOC"AJIA
La enorme y aterradora tensión en
que vivimos -y de la que no ha podido
liberarnos ninguno de los ansiados tem porales-, se ha apoderado de todas las
esferas, incluso de una esfera tan pura
y libre como la del asombro. Pues si
tuviéramos que resumir muy brevemente nuestra época, podríamos definirla
como la época en que es posib_le asombrarse simultáneamente de las cosas
más opuestas: de la influencia milenaria de algún libro, por ejemplo, y de
que no todos los libros sigan ejerciendo su influencia. De la fe en los dioses
y, al mismo tiempo, de que cada hora
no caigamos de rodillas ante nuevos
dioses. De la separación en sexos que
nos ha tocado en suerte, y de que esta
escisión no sea todavía más profunda.
De la muerte, que siempre rechazamos,
y al mismo tiempo de que no nos hayamos muerto ya en el seno maternal,
de pesadumbre por todo cuanto habr ía de ocurrimos. En otra época, el
asombro era sin duda aquel espejo del
que suele hablarse tan a gusto y que
convocaba las imágenes en una superficie más lisa v tranquila. Hoy· en día este espejo se han roto y las astillas del
asombro se ha reducido. Pero incluso
en fa astilla más pequeña no se refleja
ya una imagen sola: su contraria la
arrastra implacablemente. Veas lo que
veas, y por mínimo que esto sea, se
anula por sí mismo mientras lo estás
viendo.
Y tampoco hemos de esperar, cuando intentemos atrapar al escritor en el
espejo, que su destino sea diferente al
de los torturados guijarros de la cotidianidad . Opongámonos desde un comienzo a aquel error tan difundido según el cual los grandes escritores se
hallan por encima de su tiempo. Nadie
se halla espontáneamente por encima
de su tiempo. Los "sublimes" no están
en él, simplemente. Tal vez estén en la
an t igua Grecia o entre algunos pueblos
bárbaros. Concedámosles esta prerrogativa; es preciso ser ciego ante muchas
cosas para estar tan lejos, y a nadie
puede negársele el derecho a anular todas sus facultades sensitivas. Pero un
individuo así no se halla por encima de
nosotros, sino por sobre la suma de
recuerdos - de la antigua Grecia, por
ejemplo- que llevamos en nuestro in terior; es, como quien dice, un historiador de la cultura a título experimental que, con gran ingenio, pone a prueba en su persona lo que su certera intuición juzga necesariamente verdadero. El "sublime" es aún más impotente
que el físico experimental, pues si bien
éste se mueve §.Óio en un sector delimitado de su ca,.po de estudios, siempre
tiene la posibilidad de ejercer un control. El "sublime" hace su aparición
con algo más que reivindicaciones de
orden cientrfico: son reivindicaciones
de orden abiertamente cultural. Y la
mayoda de las vec~s ni siquiera es un
fundador de sectas: sacerdote para sf
solo, celebra también para sf solo y es
al mismo tiempo su único creyente.
El verdadero escritor, sin embargo,
Inédito en español de Canetti
Los lectores de habla hispana conocerán en breve, gracias a la editorial
Fondo de Cultura Económica, once ensayos de El/as .Canetti, traducidos por
Juan José del Solar. Escritos a lo largo de cuatro décadas, los temas ah/ tratados por el nuevo Nobel de Literatura abarcan desde el análisis de los proyectos
arquitectónicos que entusiasmaban a Hitler para Alemania, hasta el desmontaje de los diálogos de Confucio; escribe tanto del significado de llevar un
diario /ntimo como de la conducta del Tolstoi senil. El volumen incluye
discursos pronunciados en las academias de artes de Berl/n y Baviera, otro
sobre Geor Büchner y uno más acerca del novelista Herman Broch, autor de
La muerte de Virgilio y Los sonámbulos. Escrito en 1936, este célebre texto
de Canetti dibuja su concepción del escritor y abrirá el /ndice del volumen.
Proceso reproduce a continuación un fragmento del ensayo, solicitado al
Fondo de Cultura Económica.
tal como nosotros lo entendemos, vive
entregado a su tiempo, es su vasallo y
su esclavo, su siervo más humilde. Se
halla atado a él con una cadena corta
e irrompible, adherido a él en cuerpo y
alma. Su falta de 1ibertad ha de ser tan.
grande que le impida ser trasplantado a
cualquier otro lugar. Y si la fórmula no
tuviera cierto halo ridículo, me atrevería a decir simplem·ente: es el sabueso
de su tiempo. Recorre una por una sus
motivaciones, detenjéndose aquí y allá:
arbitrariamente en apariencia, pero sin
tregua; atento, aunque no siempre, a
los silbidos que vengan de lo alto; fác il
de azuzar, reacio a volver cuando lo
llaman, impulsado por una inexpl icable propensión al vicio . Sí, ha de meter
en todas partes su húmedo hocico sin
que se le escape nada, hasta que al fi nal regresa y comienza de nuevo , insaciable. También come y duerme, pero
esto no lo diferencia de los otros seres.
Lo que le distingue es la siniestra pe rseverancia en su vicio, este goce íntimo
y prolijo interrumpido por sus car reras.
Y así como nunca recibe en cantidades
suficientes, tampoco recibe nada con
la suficiente presteza; es un poco como
si hubiera ap rendido a correr expresamente en atención al vicio de su hocico.
Les pido disculpas por un símil qu e
sin duda encontrarán ind igno en grado
sumo del tema que ahora nos ocupa.
Pero es mi intención poner precisamente a la cabeza de los tres atributos
propios del escritor representativo de
esta época Aquel del que nunca habla,
Aquel que da origen a los restantes, ese
vicio tan concceto y peculiar que yo le
exijo, y sin el cual sólo es penosamente.
mimado y sobrealimentado, como un
triste engendro prematuro, hasta que
se convierte en lo que en realidad no es.
Este vicio une al escritor con el
mCmdo que lo rodea en forma tan directa e Inmediata como el hocico une
al sabueso con su coto de caza. Es un
vicio distinto en cada caso, único y novedoso dentro de la nueva situación
que plantee la época. No hay QUa confundirlo con el funcionamiento no rmal
de los sentidos que cada cual tiene. Por
el contrario, cualquier alteración en el
equilibrio de este funcionamiento, la
pérdida de algún sentido, por eiemplo,
o el excesivo desarrollo de otro, puede
dar origen a la formación del vicio necesario. Este es siempré inconfundible,
violento y primitivo. Se pone de manifiesto tanto en los rasgos corporales
como en los fisiognómicos. El escritor
que se deja poseer por él acaba luego
debiéndole lo esencial de su experiencia creativa.
Mas también el problema de la originalidad, sobre el que tanto se ha discutido y se ha dicho tan poco, ingresa
a partir de aquí en un campo lumínico
distinto . Como es sabido, la originalidad nunca debe exigirse. El que la persigue, jamás la obtiene; y las payasadas
vanas y bien calculadas que muchos
nos presentan con la pretensión de ser
originales figuran aún, sin duda alguna,
entre nuestros recuerdos más penosos.
Pero entre el rechazo de este necio
afán de originalidad y la torpe afirmación de que un escritor no necesita ser
original hay, claro está, uri paso gigantesco. Un escritor es original no es
escritor. Lo es de un modo profundo y
simple, en virtud de aquello que hemos
dado en llamar su vicio. Y lo es a un
grado tal que él mismo ni lo sospecha.
Su vicio lo impulsa a agotar ~1 mundo,
tarea que nadie podría hacer por él. 1nmediatez y riqueza inagotabler los dos
atributos que siempre se le· han exigido al genio y que él, además, siempre
posee, son los hijos de este vicio. Ya
tendremos oportunidad de poner el
ejemplo a prueba y averiguar, en el caso concreto de Broch, de qué vicio se
trata.
El segundo atributo que ha de exi-.
gírsele ahora a un escritor representativo es la voluntad seria
sintetizar su época, una sed de universalidad que no se deje intimidar por ninguna tarea aislada, que ho prescinda
de nada, no olvide nada, no pata por
alto nada ni realice nada tln etfuerzo.
(' )
A través de Los sonámbulos ha encontrado Broch una posibilidad de
acceso a la universalidad justamente
o
de
...
-
Materia
-
Aniversario Canal 13
-
Persona o institución mencionada
-
Margarita López Portillo
-
Radio, Televisión y Cinematografía
-
RTC
-
Secretaría de Gobernación
-
Claudio Farías
-
Poncho Aguirre
-
Fondo de Cultura Económica