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Extensión
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1 foja
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Resumen
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Los medios públicos de comunicación existen para hacer política : política estatal, para ser más precisos, pero político en definitiva en la más amplia y expresiva acepción de la palabra. Un político que, también y fundamentalmente, conociese, dominase y asumiese en su integridad lo principios, fines, directrices y metas del Estado mexicano. y que, esto es obvio, gozase de lo autoridad, autonomía y libertad de acción necesarias para cumplir su misión sin estar sometida o lo presión de núcleos, personas o instituciones ajenos a sus naturales superiores jerárquicos..
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Tipo
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Artículos
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Clasificación
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UAMC.MAGC.01
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Sububicacion
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Sobre
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Texto completo
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El Estado,
j
la información
ylaTV
Mario ZAPATA
Parece como si todo cuanto pudiera decirse sobre la anómala situación del
Canal 1 3 de televisión, ya estuviese dicho . los mejores comentaristas de los medios
masivos de comunicación· (G.r anados Chapa , Manuel Buendía, Elena Poniatowska ,
Socorro Díaz, • Blanco Moheno, etcétera1 etcétera), han coincidido en señalar la
persistente degradación de los fines que le son propios al más importante vehículo de
información propiedad del Estado . Semejante unanimidad crítica en periodistas . de
tan distintas ideologías políticos, aleja, por descontado la posibilidad de una
··conjura partidista " y debiera preocupar hondamente a las autoridades responsa bles de esta área de actividades gubernamentales . Pero hay algo más grave y
sintomático aún: los hechos criticados tienen ~arácter y volumen de opinión pública y
transitan de boca en boca entre el púb:ico televidente deteriorando la imagen de los
funcionarios implicados en estas actividades .
El primer gran error, entre los muchos cometidos hasta ahora, ha sido no
designar un político para la dirección del Canal. No un profesionista, un técnico, un
intelectual, un func ionario o un " amateur " . Porque los medios públicos de
comunicación existen para hacer política: política estatal, paro ser más precisos,
pero polít ico en definitiva en la más amplia y expresiva acepción de la palabra. Un
político que, también y fundamentalmente, conociese , dominase y asumiese en su
integridad lo principios, fines, directrices y metas del Estado mexicano . Y que, esto es
obvio , gozase de lo autoridad , autonom ía y libertad de acción necesarias poro
cumplir su misión sin estor sometida o lo presión de núcleos, personas o instituciones
ajenos a sus naturales superiores jerárquicos.
Y hablamos del Estado y no del gobierno me xi cano porque la diferencia
{aunque sutil y a veces inapreciable) es realmente vita l. El Estado es lo institución que
represento al país en su con junto , es lo nación misma . El gobierno es solamente un
mandatorio de la nac ión , un instrumento operativo del Estado. Un gobierno es algo
transitor io . Un funcionar io lo es mucho más . El Estado es permanente, inamovible,
consustancial con lo ex istencia del pa ís. Un gobierno puede servir, digno y
adecuadamente , los fines de .un· Estado o puede contradecirlos y ponerlo al borde de
la e xtinción . En estricta teoría democrático se sobreentiende, pues, que el país posee
instrumentos para controlar, criticar o mod ificar los gobiernos que no sirvan fielmente
los fines del Estado ex presados en lo Constitución . Por todas estos rozones, hoy que
hablar de uno políti ca estatal que puede o no puede coincidir con lo gubernamental.
Tamb ién por ello hoy que insistir en que los medios de comunicación oficiales, deben
servi r, fundamentalmente , o los fines del Estado.
Nodo. justifico , realmente, lo hipótesis de que el Estado carece de capac idad
ope rativo poro poseer y manejar uno red de med ios de comunicación propios .
Pruebas en cont rario hoy suficientes en lo excelente labor llevado o cabo por Juan
Soldo iio y Fernando Morentes en lo d irección del Canal Once, Granados Chopp- o
lo cub'ezo d e Rad io Educac ión y otros func ionarios que en el posado manejaron con
acie rto los med ios de comunicación públ ico como Mox Aub o Enrique lizolde en
Rad io Uni ve rs idad .
Pe ro lo inseguridad estatal o lo hora de. seleccionar directores resultaría
simp lemente a ne cdótico si al menos e xistiese uno línea político, definido y coherente
que sirviese de morco o su actuación ejecutivo . También resulto increíble que eso no
se ho yo logrado hasta lo fecho . El Estado me x icano tiene políticos propios y diáfanos
so bre todos los áreas vitales de su actividad (diplomac ia, culturo, educación ,
salubridad , defensa nocional, etcétera) . ¿Por qué rozón no puede tenerlo en los
medios de comunicación, que , en último instancio , no es sino el uso de todas las
políticas anteriores por la vía televisiva o radial? El periodista, cuando trabajo poro
uno publicación de partido, debe obedecer o lo línea ideológico de lo publicación
donde milito . Y no engaño .a nadie. El que compro OP.OSICION o EL INSURGENTE,
sobe que lo informocioñ va o ser trota da bajo el prisma de un partido poUtico . las
llamadas publicaciones de informació n general, que se proclaman "independientes "
pueden admitir que los que las fabr ican expresen sus particulares puntos de vista
porque eso es lo que el comprador espero obtener por su dinero . El lector les entrego
su. confianza (que en el fondo es la única que les interesa) para que ellos ejerzan en
unos casos uno labor didáctica, en otros crítica: exponiendo con fidel idad los hechos
y criticando cuando hay que criticar, denunciando o alabando cuand o llegue el caso
bajo la responsabilidad de su firma o del nombre de lo publicaciqn donde escriben,
que si tiene la confianza de quien lo compra se debe o la autoridode que le han dado
los periodistas que trabajan en ello .
las relaciones entre el Canal Trece, el Estado y los comentaristas están mal
concebidas hasta ahora. El Estado debe imponer su línea general, porque es su
derecho y su obligación hacerlo. Y porque no puede renunciar a ello sin crear un caos
conceptual en el país . los funcionarios del Canal Trece deben concebir su
programación en función de esa línea . Y los comentaristas poner en práctica las
normas emanadas de la dirección del Canal. Todo el mundo debe tener claro a qué.
cartas apuesta su dinero y los límites respectivos de los jugadas . Si un comentarista
considero que lo política estatal entra en conflicto con su peculiar manera de juzgar
los acontecimientos y le crea un problema moral de conciencio, debe renunciar o ese
puesto de trabajo . Y ésta afirmación es tan válida para el señor lópez Dóriga como.
para cualquier otro . Otra cuestión es que las coinciden<;ias no sean totales (y este es
el caso más frecuente) y lo que se espera entonces del periodista es que actúe con la
discreción necesario para no crear un conflicto de potestades en ·el que ,
evidentemente , tendrá siempre el juego del perdedor .
En teoría , parece fácil encontrar un patrón de medida que sirva a las agencias
gubernamentales paro discernir en cada caso, frente a cada acontecimiento, hecho o
noticia, la posición informativa que debe adoptar el Canal oficial de televisión . Todos
los grandes principios del estado mexicano (democracia, independencia, derechos
humanos, libertades públicos; etcétera), están contenidos en la Corta Magna de la
Constitución . lo hemos dicho en otros ocasiones, previendo que podríamos
desembocar en lo caótica situación que en lo actualidad nos preocupo . En esa fu~n t e
pueden alimentarse cuantos tienen la responsabilidad de orientar actualmente la
información pública.
Pero esto es sólo uno teoría. Porque a la hora de aplicar los princ1p1os a la
realidad concreto, la multiplicidad de pareceres interpretativos hace aparecer las
más diversos opciones y variantes . Porque todos formamos parte del Estado (ro jos y
blancos; patrones y funcionarios; cristianos y ateos; pobres y ricos; pueblo y
gobierno) . Y todos deseamos que nuestros particulares intereses predominen sobre
los intereses de los demás . Deseamos que el Estado nos sirvo y , no serv !rlo . Y
utilizamos todos los medios o nuestro alcance paro que nuestro clase, nuestro grupo,
nuestro persono imperen sobre los demás . Cuando ui10 clase, núcleo, grupo , sector o
fuerzo político logro imponer sus puntos de vista sobre el conjunto de lo población ,
sin respetar los derechos (aunque se'on minoritarios) de otros ciudadanos, lo
democracia resulto vulnerado y de ahí o lo injusticia no hay m{Ís que un breve poso.
No es preciso ser un lince poro apreciar que durante el último per íodo de su
vida el Canal Trece se ha d isociado aceleradamente de los prin'c ipios estatales má
caros al pueblo mexicano. Si esto se ha producido así por la intervención directa
solapado de las fuerzas políticos y económicas que manejan Televisa, o por falta d
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Materia
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Información
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Estado Méxicano
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Persona o institución mencionada
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Televisión
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Canal 13
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Miguel Ángel Granados Chapa
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Buendía
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Elena Poniatowska
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Socorro Díaz
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Blanco Moheno